Cada proyecto nuevo empieza igual. Una primera llamada, buenas sensaciones, ganas de arrancar. Y ahí, en ese primer contacto, se decide más de lo que parece. Cuánto se te va a respetar, cuánto vas a tener que ceder, si el cliente entiende con quién está trabajando.
El Kit de Bienvenida son las tres piezas que ponen orden ahí, antes de que haga falta.
Un contrato que dice, con claridad, qué incluye el proyecto y qué no. Así no tienes que improvisar límites a mitad de camino.
Un cuestionario que estructura la primera conversación, para que la información llegue completa y no tengas que perseguirla por WhatsApp.
Una calculadora de honorarios que no se queda en darte un número, te ayuda a decidir qué proyectos merecen tu tiempo y cuáles te están costando más de lo que pagan.